Una multitud de iraníes llora la muerte del ayatolá Alí Jamenei durante las ceremonias fúnebres
Durarán una semana y muestran la devoción y el fervor revolucionario del pueblo de Irán
Este sábado 4 de julio una multitud de dolientes se congregó en un enorme complejo de oración en Teherán, al dar comienzo las ceremonias fúnebres —que durarán una semana— del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, con el himno nacional, elogios fúnebres religiosos y lecturas del Corán. Irán está organizando procesiones fúnebres masivas en honor a Jamenei —cuyo reinado de 37 años llegó a su fin en febrero tras el primer ataque aéreo de la guerra lanzada por EE. UU. e Israel— como muestra de la devoción pública hacia el Estado teocrático de la República Islámica y de fervor revolucionario. Las imágenes de la agencia internacional de noticias Reuters muestran su ataúd cubierto con la bandera iraní y coronado por su turbante negro. Fue colocado, junto con otros cuatro ataúdes de sus familiares asesinados, sobre una gran plataforma negra que se asemejaba a la Kaaba, la estructura cúbica situada en el centro del lugar más sagrado del islam en La Meca. El amplio patio del complejo, la Gran Mosalla del imán Jomeini, se llenó de fieles, muchos de los cuales ondeaban banderas iraníes y llevaban fotografías del líder asesinado. Desde los tejados se rociaba agua para refrescar a los dolientes bajo el calor del verano. El ataúd de Jamenei permanecerá en la Mosalla hasta la tarde del domingo 5 de julio. Se prevé que su cuerpo sea trasladado a Qom, Nayaf y Kerbala, los grandes centros chiítas de Irán e Irak, antes de ser enterrado el jueves 9 de julio en Mashhad, donde se encuentra el santuario de peregrinación más sagrado del país. Las autoridades tienen previsto movilizar a millones de personas en los próximos días, ofreciendo transporte, comida y alojamiento para aumentar la afluencia.