Millones de personas miran al cielo en todo el mundo
El eclipse fuera de España
En Islandia la Luna también tapó por completo el sol, pero las nubes se interpusieron. A falta de eclipse, en Reikiavik disfrutaron bajo la lluvia de la noche más corta de sus vidas y también quedaron encantados. Media Europa salió de casa y se puso a mirar al astro rey a través de las gafas reglamentarias, telescopios, cámaras y todo tipo de artilugios. En Londres, casi todos buscaron la conjunción de la estrella, el satélite y el Big Ben. Probablemente se arrepintieron quienes se subieron a la Torre Eiffel para la ocasión, porque la visión impactante se lograba mirando hacia el símbolo parisino. En el Nuevo Mundo también lo intentaron. Subidos a los rascacielos, comprobaron que no había eclipse en Nueva York.