María Fernanda Espinosa defiende una ONU más fuerte en plena carrera para suceder a Guterres al frente del organismo
La candidata ecuatoriana a la Secretaría General apuesta por reforzar la diplomacia, la prevención de conflictos y una profunda reforma de Naciones Unidas
La recta final del mandato de António Guterres al frente de Naciones Unidas ha abierto la carrera por la Secretaría General de la ONU. Entre las aspirantes destaca la ecuatoriana María Fernanda Espinosa, expresidenta de la Asamblea General, que defiende una transformación profunda de la organización para adaptarla a los desafíos actuales. Espinosa considera que la ONU necesita recuperar protagonismo en la prevención de conflictos y en la construcción de la paz. Según sostiene, invertir en prevención no solo tiene sentido político y diplomático, sino también económico, al evitar crisis que posteriormente requieren costosas respuestas humanitarias. La candidata también aboga por una reforma que alcance todos los niveles de la institución, desde el presupuesto y la gestión del personal hasta la definición de sus prioridades estratégicas. Su objetivo es que Naciones Unidas vuelva a ocupar un papel central en las grandes negociaciones internacionales. La exministra ecuatoriana apuesta además por una diplomacia discreta y eficaz, basada en la mediación y la cooperación entre países. A su juicio, en un mundo cada vez más dividido pero interconectado, la ONU sigue siendo una herramienta imprescindible. Con Guterres a punto de abandonar el cargo el próximo 31 de diciembre, la carrera por su sucesión continúa abierta y María Fernanda Espinosa busca consolidarse como una de las principales candidatas.