Jose Antonio Kast es investido como presidente de Chile
Mientras líderes mundiales llegaban para acompañarlo, cientos de manifestantes protestaban contra su ideología
José Antonio Kast ha tomado posesión como presidente de Chile, lo que ha supuesto el giro más marcado hacia la derecha que ha experimentado el país en décadas, ya que los votantes, alarmados por el aumento de la inseguridad, han respaldado un giro conservador más amplio que se extiende por parte de América Latina.
En su primer discurso a la nación, Kast ha descrito un país plagado de crimen organizado y finanzas débiles, y ha presentado a su administración como un gobierno de emergencia destinado a solucionar esos problemas.
«Nos han entregado un país en condiciones peores de lo que imaginábamos... Chile necesita un gobierno de emergencia y eso es lo que seremos», ha dicho Kast, dirigiéndose a una multitud de miles de simpatizantes que se reunieron frente al palacio presidencial de La Moneda en Santiago el pasado miércoles por la noche.
Kast también ha hecho un llamamiento a la unidad y ha afirmado que el Gobierno llevaría a cabo auditorías en toda la Administración y tomaría medidas enérgicas contra la delincuencia, la inmigración y la corrupción.
Antes de dirigirse a la multitud, Kast firmó una serie de decretos presidenciales, varios de ellos centrados en mejorar la seguridad fronteriza en la región desértica del norte del país, así como en realizar una auditoría completa de las finanzas del Estado.
Kast ha prometido tomar medidas enérgicas contra la migración y la delincuencia, al tiempo que impulsará el crecimiento económico mediante la desregulación, los recortes del gasto y una política favorable al mercado.
Kast sustituye en el cargo al presidente de izquierdas Gabriel Boric, que le venció en 2021, en un momento en que Chile se enfrenta al aumento de la delincuencia, la inestabilidad económica y la agitación de los mercados mundiales provocada por la guerra de Irán.
Por otra parte, los manifestantes también se han reunido en Valparaíso y Santiago a lo largo del día, enfrentándose a la policía y coreando consignas contra el imperialismo, el capitalismo, Estados Unidos y Kast, antes de ser dispersados con cañones de agua y gases lacrimógenos.
Mientras tanto, Kast recibía a algunos líderes, como Milei, María Corina Machado, o el rey Felipe VI, que no han querido perderse su entrada en el palacio de La Moneda.