Israel redobla los ataques sobre el Líbano
Según el Ministerio de Sanidad del país, ya son más de 850 muertos y casi un millón de desplazados desde el inicio de la ofensiva
Las explosiones en mitad de la noche dejan un macabro escenario de día, con numerosos edificios destruidos todavía humeantes donde cuesta encontrar un atisbo de vida. Israel sigue bombardeando sin descanso a su vecino del norte para acabar, dice su Gobierno, con la milicia chií de Hezbolá, aliada del régimen iraní. Lo hace desde el aire, y desde hoy en incursiones terrestres, una operación "limitada", asegura el Ejército de Netanyahu, contra posiciones de Hezbolá en el sur del país. El Gobierno libanés se ha desmarcado de la milicia chií, pero en estas dos semanas la ofensiva israelí ha destrozado buena parte de Beirut y matado a más de 850 personas, entre ellas 12 médicos y sanitarios que trabajaban en una clínica libanesa, hoy destrozada. Ataques que contravienen las leyes internacionales y los convenios de Ginebra, recuerda el ministro de salud libanés. Netanyahu golpea con puño de hierro objetivos libaneses, sabedor, según los analistas, de que una vez que termine la guerra contra Irán, Estados Unidos ya no será tan comprensivo con sus ataques al Líbano. Mientras, en Israel siguen sonando las sirenas ante una nueva llegada de misiles iraníes interceptados en su mayoría por la poderosa cúpula de hierro, aunque alguno alcanza su objetivo.