La guerra de los algoritmos, el nuevo escenario militar
La IA es clave en la planificación bélica de EE.UU. e Israel contra Irán
Los ataques de Estados Unidos e Israel sobre Irán, más allá del terremoto geopolítico, son, también, un punto de inflexión en el cómo se producen. Entramos en la guerra de los algoritmos, en la que la planificación militar y respuesta en tiempo real desde el Pentágono la decide la inteligencia artificial a una escala jamás vista hasta ahora. En la guerra del presente, lo estamos viendo estos días -y se lo cuentan desde la Defensa estadounidense a The Washington Post-, se pueden coordinar bombardeos sobre mil objetivos en tan sólo 24 horas y, también, anticiparse con cientos de escenarios posibles a la respuesta del enemigo, en este caso Irán, antes de que se produzca, teniendo en cuenta, además, su capacidad tras las pérdidas causadas por los ataques. La IA filtra una ingente cantidad de datos en un mundo hiperconectado con satélites, drones y cámaras de seguridad, entre otros dispositivos de última generación, y presentan un escenario en el que ya resulta más determinante tener la tecnología más avanzada en la toma de decisiones que disponer del ejército con más tropas. Entre los riesgos principales de esta nueva realidad bélica marcada por la inteligencia artificial está el debate sobre el control humano. Es decir, que la IA sea cada vez más determinante y haya un distanciamiento emocional sobre los daños reales de una guerra, según advierten expertos en conflictos armados. O lo que es lo mismo, que se pueda confundir la realidad de sus víctimas colaterales con una especie de videojuego desde la distancia, como alertan, también, funcionarios de Naciones Unidas. Una nueva arma de guerra, menos humana y más veloz y letal que, también, tiene el peligro de ser hackeada contra sí misma y llegar a atacar sus propias posiciones.