El Gobierno de Netanyahu no tiene ninguna intención de parar su ofensiva
Con la Franja controlada, Cisjordania ocupada, Irán abiertamente enfrentada a Estados Unidos y Líbano amedrentado, Netanyahu parece fortalecer su posición
Israel no levanta precisamente simpatías entre los países colindantes o cercanos. Una dinámica de enfrentamiento a la que Netanyahu nunca ha renunciado. Por sus declaraciones el panorama en Irán plantea muchas preguntas. Una oleada ofensiva que viene acompañada de otra. También Líbano, otro de sus enemigos, sufre la furia israelí. Un contexto muy a favor de Netanyahu. Con la Franja controlada, Cisjordania ocupada, Irán abiertamente enfrentada a Estados Unidos y Líbano amedrentado, Netanyahu parece fortalecer su posición. A costa, eso sí, de todo aquel que se levante ante su ansia expansionista. En la Franja, las cifras son desoladoras: U millón de desplazados y más de 70.000 fallecidos, según fuentes gazatíes. En agosto la ONU declaraba oficialmente la hambruna. Ahora, esta ofensiva de la mano de Estados Unidos no solo fortalece a Israel, también comparten responsabilidades con ellos. Y aunque a priori el armamento nuclear iraní es la razón detrás de todo esto, indudablemente juega en ventaja de los de Netanyahu. Sea como sea, los frentes abiertos de Israel no son pocos y ahora, con Estados Unidos a su lado, las ofensivas no cesan.