La fiebre por las calabazas se apodera de la República Checa en Halloween
Los suricatos del zoológico de Praga, disfrutan a lo grande con una degustación de esta baya
La fiebre por las calabazas se ha apoderado de la República Checa esta semana con la llegada de Halloween.
En Praga, los suricatos del zoológico de la ciudad, han disfrutado de un obsequio especial por la temporada: han devorado calabazas y jugado con ellas. Mientras tanto, en un pueblo situado a una hora de la capital, varias familias han creado un auténtico paraíso de calabazas. Según el agricultor Josef Pipek, este año la cosecha de calabazas ha sido muy buena. A pesar de la sequía que afectó a Europa Central durante el verano, la granja de los Pipek logró recolectar calabazas de las más diversas formas, tamaños y colores.
Halloween es una festividad reciente en la República Checa. Tradicionalmente, los checos conmemoran el Día de los Difuntos el 2 de noviembre, una fecha solemne dedicada a honrar a los fallecidos. Sin embargo, Halloween —cuyas raíces se encuentran en Irlanda y las islas británicas— ha ido ganando terreno en los últimos años; hoy en día, es cada vez más habitual ver a niños pidiendo dulces, decoraciones aterradoras y fiestas temáticas.