El FBI publica imágenes del ataque con cócteles molotov a la casa del fundador de ChatGpt
El sospechoso también quiso incendiar la sede de la empresa de IA
Un hombre de 20 años de Texas ha sido acusado de lanzar un cóctel molotov contra la casa del director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, e intentar incendiar la sede de la empresa de inteligencia artificial. Se trata de Daniel Moreno-Gama, que fue captado por las cámaras de vigilancia lanzando un artefacto incendiario frente a la residencia de Altman en San Francisco, como se ve en las fotografías que ha hecho público el FBI.
Según las autoridades, Moreno-Gama portaba un documento de su propia autoría con contenido "anti-IA" cuando fue arrestado por la policía de San Francisco. De acuerdo con el FBI, el documento escrito por Moreno-Gama —citado como prueba del móvil del crimen— contenía amenazas dirigidas a Altman.
"Este documento contenía opiniones contrarias a la IA y a los ejecutivos de IA, y reflejaba que el autor había asesinado o intentado asesinar al director ejecutivo", declaró el fiscal federal Craig Missakian.
OpenAI enfrenta un creciente escrutinio por su papel en la seguridad nacional, incluyendo críticas a un acuerdo propuesto con el gobierno estadounidense para permitir el uso de su tecnología de inteligencia artificial en operaciones militares clasificadas.
Moreno-Gama está acusado de intento de daños y destrucción de propiedad mediante explosivos y posesión de un arma de fuego no registrada. Según la policía, viajó de Texas a California antes de perpetrar los ataques y en el momento de su arresto, se le incautaron varios artefactos incendiarios, queroseno y un encendedor.
Según los registros judiciales, Moreno-Gama declaró al personal de seguridad de la sede de la compañía que tenía la intención de incendiar el edificio y dañar a las personas que se encontraban dentro.
De ser declarado culpable, enfrenta una pena mínima obligatoria de cinco años y hasta 20 años de prisión por el cargo de explosivos, y hasta 10 años de prisión por el cargo de posesión de arma de fuego no registrada, según consta en los documentos judiciales.