La familia real británica se protege de los escándalos del ex príncipe Andrés y aparta a sus hijas y las de Sarah Ferguson
Beatriz y Eugenia ya no son un núcleo activo de la casa real
La imagen del pasado mes de diciembre con Eugenia y Beatriz de York compartiendo con la familia real las celebraciones navideñas hizo creer que todos arropaban a las princesas tras la caída en desgracia de sus padres. Pero parece que fue un espejismo. Que ya no son un núcleo activo de la casa real ha quedado en evidencia en los actos del día de la Conmonwealth. Ni rastro de ellas al tiempo que la prensa británica rastrea y airea unas biografías que destapan un viaje pagado por Epstein para ir a su mansión de Florida, regalos procedentes de un contrabandista de armas o sumas de dinero ingresadas gracias a la mediación de su padre Andrés. La pequeña, Eugenia ya ha renunciado a ser patrona en la organización benéfica contra la esclavitud con la que colabora hace 7 años. Quizá porque la organización está bajo vigilancia por los muchos gastos y los pocos programas benéficos. Una caída en desgracia que aparta también a las hermanas de privilegios como el uso de las carrozas reales o asistir al palco de honor en las carreras de Ascot. Quien sabe si tendrán que hacer también mudanza. Ambas viven en residencias de patrimonio nacional.