El estrecho de Ormuz bajo el control español
La corona española ya cobraba aranceles de paso a los barcos
Si el mundo fuese un anillo, Ormuz sería su joya este proverbio de los marinos árabes describe lo hoy es el estrecho y lo que siempre fue. Un enclave geográfico del que depende el comercio entre Asía y Europa. Controlar el Estrecho de Ormuz es un tesoro que durante décadas perteneció a la corona española. Durante ese tiempo la corona española impuso aranceles a cada barco que pasaba por allí, convirtiendo al estrecho de Ormuz en la frontera más rentable del Imperio. Ahora el Régimen de los ayatolás pretende reestablecer el pago de aranceles por cruzar el estrecho de Ormuz. Dominar Ormuz era, en esencia, controlar el pulso del comercio en el Índico. Pero ese dominio no pasó desapercibido para otras potencias. y en 1622 una alianza entre los persas y los ingleses arrebató el control de Ormuz a la corona española. Los 500 soldados de la ciudadela solo pudieron ser derrotados cuando les cortaron el suministro de agua potable que provenía de los pozos de vecina isla de Qeshm. La caída de Ormuz no solo supuso la pérdida de una fortaleza, sino el inicio de un cambio de equilibrio en el comercio global y el comienzo del declive del Imperio Español. Cuatro siglos después, su importancia estratégica permanece intacta, recordando que, en la historia, hay lugares pequeños en el mapa que deciden el destino de los imperios.