Los estadounidenses empiezan a notar en sus bolsillos la subida del precio del petróleo
Muchos ciudadanos de a pie han empezado a recortar gastos mientras los mercados muestran inquietud por la inflación
El impacto de la subida del petróleo ya se deja sentir en la economía cotidiana en EEUU, incluso a miles de kilómetros del conflicto. Julia Herbera, una española residente en Nueva York, ha visto cómo llenar el depósito de su coche ha pasado de costarle unos 51 dólares a superar los 65 en pocas semanas. Ante este incremento, asegura que ha empezado a usar más el transporte público. “Lo estamos utilizando menos (el coche) porque el precio está subiendo bastante”, explica. Los expertos advierten de que estos cambios en el consumo son los primeros síntomas de un ajuste económico más amplio. Según el analista José Torres, el encarecimiento de la energía obliga a los hogares a destinar una mayor parte de sus ingresos a gastos básicos, lo que reduce el consumo en ocio y otros sectores. Torres señala que, si el petróleo se mantiene por encima de los 90 dólares durante varios meses, podría producirse una recesión antes de final de año. Además, alerta de que el aumento de costes podría derivar en recortes de empleo. Mientras tanto, en Wall Street crece la preocupación. La volatilidad aumenta y la Reserva Federal ha optado por mantener los tipos de interés, lo que refuerza la percepción de riesgo económico.