Estados Unidos inicia una batalla naval en el estrecho de Ormuz
Confirman el ataque de 16 buques iraníes que estarían colocando explosivos en este importante paso marítimo de petróleo y gas
La guerra naval ha llegado al estrecho de Ormuz. El Ejército de los Estados Unidos ha bombardeado 16 embarcaciones iraníes. El Pentágono sospechaba que habían comenzado a minar esas aguas, el principal cuello de botella mundial para el transporte de petróleo y de gas. Por ahora no se sabe la dimensión del daño que ha sufrido la Armada iraní porque nadie conoce el tamaño exacto de su flota. Desde hace años, la propaganda del régimen muestra unos puertos subterráneos: túneles kilométricos, excavados a unos 500 metros de profundidad, repletos de lanchas rápidas armadas con misiles y drones submarinos para mostrar su capacidad de ataque y de resistencia. Sus salidas al mar, al estrecho de Ormuz, estarían camufladas. Irán ya había amenazado con atacar a cualquier buque que tratase de cruzarlo, y esta mañana, el Reino Unido alertaba de nuevos ataques contra tres mercantes: un portacontenedores y dos graneleros de banderas japonesa, tailandesa y de las Islas Marshall. Los daños han sido menores y no hay heridos. Por ahora Irán no lo ha reivindicado, pero podemos estar ante una advertencia del daño que puede provocar a la economía mundial, ya que el precio del petróleo está volviendo a subir. El caos del Golfo Pérsico también continúa en tierra. Drones iraníes han caído muy cerca del aeropuerto de Dubai hiriendo a cuatro personas. Aun así, la cifra de lanzamientos se ha reducido drásticamente. El Ejército de Estados Unidos asegura haber destruido ya 5.500 objetivos iraníes. Puede que el régimen esté debilitado, pero aún puede hacer daño y ha conseguido resistir a 12 días de guerra.