Donald Trump y sus delirios sobre la guerra en Irán
El conflicto iniciado por Washington está teniendo consecuencias mundiales y ha impactado de lleno en la economía global
Descabezó al régimen iraní con el argumento de que si no lo hubieran hecho, hubieran desarrollado en semanas un arma nuclear. Y comenzó una guerra que iba a durar cuatro o cinco semanas. Una pequeña excursión, algo a corto plazo. Seis meses después ha declarado que ni tiene prisa para volver a negociar ni tiene calendario. Trump ha pasado de amenazar con borrar la civilización. Con arrasar sus puentes, sus centrales eléctricas, hasta devolverles a la Edad de Piedra. A negociar un memorándum de entendimiento el 17 de junio que se rompió menos de un mes después por ataques de Irán contra buques comerciales en el estrecho de Ormuz. Un enclave estratégico, libre de paso antes de la guerra, cuyo cierre se ha convertido en arma de presión de Irán y cuya soberanía ahora le disputa Estados Unidos. Una guerra que lejos de traer paz a la región, como prometió Trump, la ha convulsionado y que también ha tensionado la relación de Estados Unidos con sus aliados OTAN y sus socios europeos.