El dolor de Scott, que se hizo bombero para honrar a su padre fallecido en el 11-S mientras salvaba a las víctimas: "Me hace ser mejor persona"
Otros 58 hijos de bomberos fallecidos aquel día han seguido la tradición de sus padres como vocación de servicio
Scott tenía solo cuatro años cuando perdió a su padre, uno de los bomberos que murieron durante las labores de rescate tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. Veinticinco años después, ha seguido sus pasos y trabaja en el mismo parque de bomberos en el que sirvió su progenitor. “Cuando entro y veo la placa, eso me hace ser mejor persona”, asegura. Su historia simboliza la de otros 58 hijos de bomberos fallecidos aquel día que convirtieron la tragedia familiar en una vocación de servicio.