Cuatrocientos muertos tras un ataque pakistaní a un hospital de rehabilitación de drogadictos en Kabul, Afganistán
La magnitud de la destrucción ha dejado la zona completamente en ruinas
Esta mañana, una densa columna de humo se elevaba sobre los escombros en Kabul mientras los bomberos trabajaban para extinguir las llamas tras un ataque aéreo pakistaní que ha alcanzado un hospital de rehabilitación de drogadictos, una acción que Pakistán ha rechazado alegando que había tenido como objetivo «instalaciones militares».
Edificios dañados, motocicletas y vehículos cubrían la zona, con signos de devastación visibles por doquier.
«Cuando se produjo la explosión, nos informaron a través del centro de coordinación de ambulancias de Kabul de que se había producido una enorme explosión en la zona del campamento para adictos de 1000 camas. Llegamos aquí con todo nuestro personal y nos traían heridos desde todas las direcciones», ha comentado el médico de emergencias Sayed Mehrab Shah.
La magnitud de la destrucción ha dejado la zona en ruinas, y durante toda la noche se han sacado cadáveres de entre los escombros. «Anoche, un avión vino y atacó el campamento de Omid. Probablemente fue un ataque terrible. He perdido a muchos de mis amigos. Desde anoche hasta ahora, hemos sacado unos 200 cadáveres de entre los escombros», ha dicho Ramin, un guardia del centro de tratamiento.
Los combates entre ambos países estallaron el mes pasado con los ataques aéreos pakistaníes en Afganistán que, según Islamabad, tenían como objetivo bastiones militantes. Afganistán calificó los ataques de violación de su soberanía y lanzó sus propios ataques.
El terrorismo ha sido un tema polémico entre estos vecinos, que pasaron de ser aliados a enemigos, e Islamabad afirma que Kabul ofrece refugio a los terroristas que lanzan ataques contra Pakistán. Los talibanes niegan esta acusación y sostienen que la lucha contra el terrorismo es un problema interno de Pakistán.