La ultraderecha internacional ajusta cuentas con Sánchez a cuenta de Ceuta
Algunos socios europeos censuran a España por su políticas migratorias y piden una reunión extraordinaria
Ni Lampedusa en sus peores días se puede comparar a lo de Ceuta y Melilla. Con enviados especiales en las ciudades autónomas, y portadas casi monográficas en sus diarios, los medios de comunicación de Italia siguen muy pendienetes de la crisis. El país, uno de los más afectados por la migraciones clandestinas, ha sido ahora también el más crítico con el gobierno de Sánchez. Pero no el único. Con ejecutivos de distintos signo, Austria, República Checa, Suecia, Finlandia o Dinamarca (este último gobernado por socialdemócratas) han recriminado a España sus políticas migratorias. La mayoría de los socios europeos han pedido a Sánchez una reunión extradodinaria, mientras que la ultraderecha internacional huele sangre y ha saltado a degüello contra el presidente del gobierno español. "Una ley débil y mala gestión", resume Donald Trump, que aprovecha para reivindicar su política migratoria, asegurando que si ganan los demócratas, Estados Unidos se convertirá en Ceuta.En el otro lado destacan la solidaridad y la ayuda ofrecida por parte del presidente francés y del primer ministro británico.