Costa Rica estrena una nueva prisión de alta seguridad con la colaboración de El Salvador
El Centro de Alta Contención y Crimen Organizado alberga a sus primeros 123 reclusos de los 5.100 de capacidad
Costa Rica ha trasladado a sus primeros 123 reclusos a una nueva prisión de máxima seguridad construida con la cooperación de El Salvador. Los reclusos han llegado con las cabezas rapadas, esposados de tobillos y muñecas y vistiendo uniformes naranjas que nunca se habían utilizado en las cárceles del país. El Gobierno inauguró el Centro de Alta Contención y Crimen Organizado (CACCO) a mediados de octubre. Está ubicado en las afueras de la capital y tiene capacidad para albergar a 5.100 reclusos, aproximadamente el 20% de la población carcelaria del país. Es una prisión de máxima seguridad que se asemeja al centro de Confinamiento de Terroristas (CECOT), que ya lleva operando más de tres años. Este nuevo centro carcelario forma parte de la política de mano dura contra el crimen que está llevando a cabo el Gobierno costarricense de Laura Fernández. Durante décadas, Costa Rica fue considerado uno de los países más seguros de América Latina, pero el aumento de la violencia vinculada al narcotráfico y al crimen organizado ha aumentado en los últimos años. Los homicidios alcanzaron niveles récord en 2023 y desde entonces las cifras se han estabilizado. Las autoridades atribuyen la mayoría de los asesinatos a disputas entre pandillas por el control de rutas y mercados de drogas.