Comienza la celebración de la boda de Taylor Swift y Travis Kelce
Máxima expectación y seguridad en los alrededores del Madison Square Garden de Nueva York
Si hay una ciudad acostumbrada a acoger los eventos más espectaculares del planeta, esa es Nueva York. Pero este fin de semana todas las miradas apuntan al Madison Square Garden, donde los rumores sobre el posible enlace entre Taylor Swift y Travis Kelce han desatado una expectación sin precedentes. El recinto más icónico de Manhattan se prepara para un evento rodeado de misterio. Ni la estrella del pop ni el campeón de la NFL han confirmado oficialmente la celebración de la boda, pero los preparativos han disparado las especulaciones y convertido la ciudad en el epicentro de la prensa del corazón. Si las informaciones que circulan en Estados Unidos se cumplen, el enlace será todo menos discreto. Se habla de más de diez horas de celebración, alrededor de un millar de invitados y un dispositivo de seguridad pocas veces visto en una boda de famosos. Al amplio despliegue de la Policía de Nueva York se sumaría un importante equipo de seguridad privada encargado de proteger tanto a la pareja como a los asistentes. Incluso la cena previa, mucho más reducida, reuniría a cerca de un centenar de invitados bajo estrictas medidas de confidencialidad. Entre las condiciones que, según diversas informaciones, habrían impuesto los organizadores figura la prohibición de acceder con teléfonos móviles, regalos o acompañantes que no figuren expresamente en la lista de invitados. El objetivo es claro: impedir cualquier filtración, para un evento concebido para que ni fotógrafos, ni curiosos, ni siquiera drones puedan inmortalizar lo que ocurra en el interior. La protagonista sería la artista más influyente del pop actual, y el novio, una de las mayores estrellas del fútbol americano. Las informaciones apuntan incluso a la instalación de un espectacular escenario con estética de castillo dentro del Madison Square Garden, una producción valorada en varios millones de euros que convertiría el recinto en un auténtico palacio por una noche. Mientras el interior del recinto permanece bajo un absoluto secretismo, el verdadero espectáculo también está en el exterior. Cientos de seguidores ya se congregan alrededor del Madison Square Garden con la esperanza de presenciar, aunque solo sea unos segundos, la llegada de Taylor Swift y Travis Kelce.