China evacúa a casi 2 millones de personas ante la inminente llegada del tifón Bavi
Las autoridades activan un amplio dispositivo de emergencia en el este del país mientras el ciclón se dirige hacia la ciudad costera de Wenzhou
Las autoridades chinas han evacuado este sábado 11 de julio a más de 1,8 millones de personas en el este del país ante la llegada del tifón Bavi, que avanza hacia la importante ciudad costera de Wenzhou tras haber dejado fuertes lluvias y vientos intensos a su paso por el archipiélago japonés de Sakishima y zonas próximas al norte de Taiwán. Los servicios de emergencia desplegaron un amplio operativo preventivo en las provincias potencialmente afectadas por el fenómeno meteorológico. Imágenes difundidas por medios estatales mostraron a trabajadores de emergencias ayudando a los residentes a subir a autobuses que los trasladaban a refugios temporales habilitados para afrontar el temporal. Además de las evacuaciones, equipos de intervención trabajaban en la retirada de árboles y escombros de las carreteras, así como en otras labores destinadas a minimizar los daños provocados por el tifón y garantizar la seguridad de la población. Según los medios oficiales chinos, más de 1,7 millones de personas fueron evacuadas en la provincia de Zhejiang, donde se encuentra la ciudad de Wenzhou, mientras que otras 100.000 personas abandonaron sus hogares en la vecina provincia de Fujian como medida de precaución. Las autoridades meteorológicas prevén que Bavi toque tierra durante la madrugada del domingo en las proximidades de Wenzhou, una importante urbe industrial y comercial de la costa oriental china con cerca de diez millones de habitantes. Aunque el tifón ha mostrado signos de debilitamiento en las últimas horas, los expertos advierten de que sigue representando una amenaza considerable debido a la gran cantidad de lluvia que transporta y al riesgo de inundaciones, deslizamientos de tierra y fuertes rachas de viento en las zonas costeras. China ha activado protocolos de emergencia en las regiones más expuestas al impacto del ciclón, mientras continúa el seguimiento de su trayectoria para evaluar posibles medidas adicionales de protección para la población. La llegada de Bavi vuelve a poner a prueba la capacidad de respuesta de las autoridades locales frente a fenómenos meteorológicos extremos, cada vez más frecuentes durante la temporada de tifones que afecta al este de Asia.