Celebran en Japón la fiesta del Gion Matsuri
En la procesión, las altas temperaturas han asfixiado a los participantes
Con este canto comienza el desfile Atomatsuri, un ritual milenario para ahuyentar las enfermedades y los malos espíritus. El festival que está teniendo lugar estos días, abarrota las calles de Kioto. A parte de los visitantes, hay más 500 personas cargando a hombros estas carrozas tradicionales. Al sacrificio de la procesión se suma algo más duro: las altas temperaturas. 40 grados y sumando, porque sus trajes llevan 2 kilos de tela. Para ayudar, la policía olvida sus quehaceres diarios y reparte agua. Los japones, fieles a su tradición, aguantan y siguen tirando.