Las cárceles de Perú preparan la próxima visita del papa León XIV
El pontífice vuelve al país en el que vivió durante 38 años y los peruanos le reciben con ilusión
En una cárcel de Perú se preparan para una visita muy especial. Robert Prevost llegó a Perú en 1985 como misionero y vivió en un pequeño pueblo del norte. En las comunidades más humildes del país latino, el entonces obispo puso su prioridad en los migrantes, en los más humildes y en la gente en extrema pobreza. Así, transmitió alegría y se volcó durante 38 años de servicio en el país andino. Esa misma esperanza la sienten ahora unas mujeres que, en su encierro, esperan la vuelta del pontífice el próximo 11 de noviembre. Las 78 reclusas de la cárcel de mujeres de Chorrillos han confeccionado con entusiasmo peluches de terciopelo, joyas y rosarios en honor al pontífice. Con sus manos han creado unas piezas para financiar su salida de prisión. Para ellas, significa un futuro. Las máquinas de coser son su vía de escape y su acercamiento a la fe. Entre rejas y muros electrificados han encontrado un camino hacia su familia y al encuentro con León XIV.