Las calles de Milán se convierten en un 'campo de batalla' entre policía y manifestantes
Meloni: "Manifestarse es un derecho. Incendiar nuestras ciudades no lo es"
Las calles de Milán se han convertido en un campo de batalla entre policías y manifestantes contra el alto costo de la vida, los precios del combustible, los bajos salarios y la insuficiencia de los servicios públicos. Las protestas de Francia se han extendido a varias ciudades italianas, donde se han registrado choques con la policía, destrozo de mobiliario urbano y cientos de detenidos. En Milán, los manifestantes han lanzado piedras contra las fuerzas del orden, han arrojado petardos, y han dañado marquesinas de autobuses, y ventanas de comercios en el centro de la ciudad. La policía ha respondido con cargas y lanzamiento de gases lacrimógenos.
La primera ministra, Giorgia Meloni, ha condenado los disturbios en Milán, Turín y Bolonia, y ha instado instó a la oposición a adoptar una postura inequívoca. "Manifestarse es un derecho. Incendiar nuestras ciudades no lo es", ha escrito en las redes sociales.