La caída a los infiernos del príncipe Andrés comienza en 2019 cuando se hizo pública su implicación en el caso Epstein
Siempre fue carne de portada para la prensa rosa
Andrés era el hijo favorito de la reina de Inglaterra, el tercero. Desde hace un año está apartado de la Casa Real británica, desde octubre despojado de todos sus títulos y desde hoy, detenido. Su carácter, carismático y desenfadado, y que fuera el tercero en la línea de sucesión, le permitió hacer todo lo que un príncipe que nunca heredaría el trono quisiera hacer. Como hacer rápel en 2012 por un rascacielos de Londres. Estudió en un internado e hizo la carrera militar y pronto se convirtió en piloto de helicópteros. Su destreza hizo que participara en misiones de rescate y se convirtiera en uno de los héroes de la guerra de las Malvinas. Siempre fue carne de portada para la prensa rosa. Conocidos fueron sus idilios con mujeres famosas hasta que en 1985 comenzó una relación con Sara Ferguson. Tan sólo un año después se darían el sí quiero. Aunque la decisión de Carlos III de apartar a su hermano hace menos de un año fue el golpe definitivo, esta caída a los infiernos comenzó en 2019, cuando se hizo pública su implicación en el caso de Jeffrey Epstein. Fue aquí cuando a la desesperada en una entrevista en la BBC intentó lavar su imagen. Pero ya era muy tarde, incluso para él.