Una ballena jorobada logra entrar por sí sola en una barcaza tras semanas varada en el Báltico
El operativo de rescate en la isla alemana de Poel culmina con el traslado del animal hacia el mar del Norte, aunque su estado sigue siendo crítico
Una ballena jorobada que llevaba semanas varada en aguas poco profundas del mar Báltico ha sido finalmente trasladada a una barcaza en la isla de Poel, en el norte de Alemania, en una operación coordinada entre una iniciativa privada de rescate y autoridades regionales. El animal, bautizado como “Timmy”, accedió al interior de la embarcación por sus propios medios tras ser guiado a través de un canal dragado específicamente para facilitar la maniobra.
El dispositivo técnico, liderado por el responsable de la iniciativa de rescate, Felix Bohnsack, se había enfrentado durante días a la dificultad de movilizar a un cetáceo de más de 12 toneladas en condiciones adversas. La intervención combinó esfuerzo físico, coordinación logística y medidas orientadas a reducir el estrés del animal, en un contexto en el que las autoridades habían descartado previamente opciones más invasivas.
El traslado se produce tras varios episodios en los que la ballena encalló en bancos de arena, en una zona caracterizada por una baja salinidad poco habitual para esta especie. Expertos señalaron desde el inicio que la presencia del cetáceo en estas aguas podía responder a un estado de desorientación o enfermedad, lo que condicionó tanto la estrategia de intervención como las expectativas sobre su recuperación.
El ministro de Agricultura y Medio Ambiente del estado federado de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, Till Backhaus, confirmó que el animal será trasladado en las próximas horas hacia el mar del Norte, donde se espera que pueda regresar a un entorno más adecuado para su especie. No obstante, las autoridades mantienen una valoración prudente sobre su evolución, subrayando que el estado de salud de la ballena sigue siendo delicado y que su supervivencia no está garantizada.