Aumentan los casos de dengue en Sri Lanka
Las autoridades contemplan recurrir a una vacuna, aunque los expertos advierten de que sus beneficios podrían ser limitados, dado que el virus es complejo y circulan varias cepas
Los servicios de salud pública y los hospitales de Sri Lanka luchan contra el peor brote de dengue transmitido por mosquitos en casi una década, y están recurriendo a las fuerzas armadas para ayudar a frenar la propagación de la enfermedad. Las medidas abarcan desde el uso de drones de la fuerza aérea para localizar agua estancada en azoteas tras las lluvias monzónicas, hasta la participación de militares y policías en la inspección de viviendas, obras en construcción y escuelas, como parte de una campaña para eliminar los criaderos de mosquitos. Con 53 fallecimientos y 76.044 contagios registrados desde el inicio del brote en enero, la cifra de afectados se acerca a los más de 100.000 casos contabilizados durante el brote de 2017. Los hospitales se han apresurado a añadir camas, habilitar nuevas salas para atender a los enfermos e intensificar las jornadas laborales de médicos y enfermeros para hacer frente a la afluencia de más de 18.000 casos en las dos primeras semanas de julio, según informaron las autoridades sanitarias. Esta creciente presión se produce tras el paso del ciclón Ditwah, el peor desastre natural sufrido por el país, que a finales de noviembre arrasó infraestructuras críticas y centros sanitarios, causando pérdidas estimadas por el Banco Mundial en 1.400 millones de dólares.