El ataque de Israel al yacimiento de gas de Pars Sur desata una oleada de ataques contra instalaciones energéticas
Trump se desliga de ese ataque y afirma que no había sido informado
La guerra contra Irán se ha convertido en la guerra de la energía. El conflicto escala con ataques directos contra instalaciones gasísticas. Israel ha bombardeado el yacimiento de gas de Pars Sur, el más grande del mundo, unas instalaciones que Irán comparte con Catar en aguas del Golfo Pérsico. Se trata de un yacimiento enorme, de unos 10.000 kilómetros cuadrados.
Poco después Teherán respondía y atacaba instalaciones clave de algunos aliados estadounidenses, como la principal refinería de gas natural licuado en Catar. Irán también ha alcanzado objetivos en Baréin y Arabia Saudí.