El ataque a Irán podría desestabilizar más aún la situación en Oriente Próximo
Las consecuencias económicas como la subida de precio del gas y del petróleo, son las más probables, pero no las únicas
Por si al mundo el faltaban guerras, una más. Las bombas de esta noche contra Irán sacuden un escenario siempre inestable, en un momento, además, con varias cicatrices abiertas. A saber: con el futuro sin resolver de una Gaza asolada por meses de ataques israelís; en Líbano, con un acuerdo de ¿paz? con Hezbolá, sensible a cualquier contratiempo. Y este lo es.
La respuesta de los Atyatolás aproxima el abismo de una guerra a mayor escala, con potencial extensión a toda la zona. En lo estrictamente politico, se disipa el espejismo de restablecer el equilibrio que supuso el acuerdo nuclear de 2015. Y está por ver la postura que toman Rusia y China ante el nuevo desahogo bélico deTrump y qué supone poner a todos los países del Golfo en guardia, una vez más.
El ataque tiene además efectos economicos que, seguro, se van a ver pronto. Los precios del petróleo y el gas suben cada vez que aumenta la inseguridad en la zona, más aún en caso de que se estranagule el estrecho de Ormuz por el que pasa buena parte del crudo mundial. Todo esto además de añadir, en caso de guerra abierta, más víctimas, más desplazados, más radicalización. Recordamos que ya en junio Estados Unidos atacó Irán en lo que se se vendió como una operación quirúgica contra su programa nuclear. Lo de ahora, es otra cosa.