El ataque a Irán desencadena movilizaciones de apoyo y protestas por todo el mundo
La movilización más grave ha tenido lugar en Karachi, en Pakistán, con varios muertos en el intento de destrozar instalaciones estadounidenses
En el día después, parte del mundo clama así contra el ataque a Irán, que se ha llevado por delante a su máximo líder politico y espiritual. Lo más grave se ha vivido en Karachi, al menos media docena de muertos en el choque entre policías y manifestantes que pretendían descargar su ira contra el consulado americano. "Es una catástrofe, una calamidad", se lamentaba un manifestante iraquí de la muerte de Jameneí. "Nos ha dejado huérfanos", añadía antes de romper a llorar desconsoladamente. Las bombas sobre Teherán dejan sensación de vacío, alientan el rechazo antiamericano en el mundo islámico y el rechazo antitrump el el interior de su propìo país. "Siento vergüenza de lo que estamos haciendo en todo el mundo", admitía una trabajadora social en una marcha en Nueva York, similar a la que, en Washington, pedía a Trump no ya el fin de ésta, sino de todas las guerras.
El contrapunto estaba en Los Ángeles, en una de esas movilizaciones que celebran la intervención, apuestan por el fin del régimen de los ayatolás y sueñan con la vuelta de los herederos del sha. En un Londres eufórico por la muerte de Jameneí, la iraní Rania recuordaba que llegó a Reino Unido cuando era bebé y que, por primera vez, siente que está cerca de volver a casa.