Los astronautas de Artemis vuelven con la sensación de haber vivido una experiencia única
La tripulación revela sus emociones durante el viaje en una emotiva comparecencia pública
Del silencio y la soledad del espacio al barullo de los recibimientos, las multitudes, los aplausos, recién llegados de la gran aventura de su vida los astronautas de Artemis 2 están ya aquí para contarlo. "Cuando vimos la pequeña Tierra, la gente preguntó a nuestra tripulación qué impresiones teníamos. Y sinceramente, lo que me llamó la atención no fue necesariamente solo la Tierra. Era toda la oscuridad que la rodeaba. La Tierra era solo un bote salvavidas colgando sin perturbar en el universo.". En la voz de Chistina nos asomamos a la insignificancia del planeta visto desde tan arriba. En la del comandante Weisman, descubrimos que -la familia, la nostalgia- la distancia pasa su factura: "No fue fácil. Estando a más de 200.000 millas de casa, como antes del lanzamiento, parece el mayor sueño del mundo. Y cuando estás ahí fuera, solo quieres volver con tus familias y amigos. Ser humano es algo especial y para mí es especialmente importante en el planeta Tierra. Gracias."
"Quería dar gracias a Dios en público, y quiero darle gracias a Dios de nuevo. Porque incluso más grande que mi reto de intentar describir lo que vivimos, la gratitud de ver lo que vimos, hacer lo que hicimos y estar con quien yo estaba, es demasiado grande para estar en un solo cuerpo". Con esa habilidad para el discurso tan marca de la casa, Glover agaradecía así la experiencia desde su fe, mientras Hansen invitaba a encontrar en uno mismo, lo que vemos en ellos: "Cuando miras aquí arriba, no nos estás mirando a nosotros. Somos un espejo que te refleja. Y si te gusta lo que ves, mira un poco más a fondo. Este eres tú."
Como broche final, un mensaje de Christina Koch, que vale para todos: "Hay una cosa nueva que sé, y es: Planeta Tierra, sois una tripulación. Gracias."