Una artista gazatí convierte su tienda de campaña del campamento de refugiados en una galería de arte
Ha colgado en las paredes de la carpa, sus obras de arte, un crudo reflejo de la realidad de su vida
Al entrar en la tienda de Marah el zumbido de los drones se transforma en obras de arte. Tiene tan solo 18 años y cada día se despierta envuelta en un sonido que imprime en lienzos y papeles que ya inundan las paredes de lo que es su hogar. Marah y su familia tuvieron que abandonar su casa por los bombardeos. Con delicados trazos enmarca una realidad que no siempre pudo dibujar con lapicero. La inspiración ilumina su tienda, o más bien estudio creativo, que publica diariamente en sus redes sociales. Con fotografías o vídeos, acerca el arte de Palestina al mundo. Para que vean a través de sus ojos el sufrimiento que lleva viviendo años. En un entorno que intenta silenciarlo todo, Marah demuestra que sus historias deben ser contadas.