Las acusaciones de narcotráfico sacan a Maduro del escenario y despejan el acceso de Washington al petróleo venezolano
Si Trump logra extender su influencia sobre todo el continente, tendrá un gran poder para sus industrias y para marcar el ritmo del mercado
Venezuela tiene ingentes reservas, pero apenas aporta el 1% del petróleo mundial. Insignificante si la intención de Trump es influir en los precios del crudo. Su interés en reclamar el petróleo venezolano tiene más que ver con el mantra reafirmado de su estrategia de seguridad nacional. Y ahí encaja el control que pretende de los recursos naturales de Venezuela. Otra cosa es que las compañías estadounidenses tengan interés en hacer las inversiones multimillonarias necesarias, que tardarían años en rentabilizar. Porque la infraestructura petrolera prácticamente está desmantelada. El resultado es que hoy en día producen menos de un millón de barriles frente a los tres de sus mejores tiempos, que les compra principalmente China, a quien Trump, paradójicamente, tiende la mano diciendo que puede beneficiarse del aumento de producción. Habrá que ver cómo se materializa esa aspiración de dominio energético estadounidense en Venezuela.