Aranceles de Trump a los medicamentos
No hay día sin bandazos por parte del presidente norteamericano, a los que asisten inquietos los mercados
Esta tarde Donald Trump ha recibido en la Casa Blanca a un buen amigo, según ha dicho. El presidente de El Salvador es una pieza clave de una de sus promesas, las deportaciones masivas. Otra gran promesa son los aranceles, rodeados de una tremenda confusión. Los periodistas preguntaban a Trump por el último bandazo: excluir temporalmente teléfonos, ordenadores y chips. "Soy una persona muy flexible, yo no cambio de idea, pero soy muy flexible". Flexible porque, reconoce el presidente norteamericano, los aranceles dañarían a empresas norteamericanas como Apple, que necesita productos tecnológicos de Asia, y por eso necesitan tiempo. Una tregua que los mercados, tras las pérdidas históricas, han recibido hoy con suaves ganancias. Ese verde en Wall Street lo ha aprovechado Trump para decir que ahora los inversores han entrado en razón. A pesar de los bandazos arancelarios y el revuelo financiero, Trump mantiene que “aranceles” es una de sus palabras preferidas, y defiende que como no hay Chevrolet en Múnich son necesarias las tasas a los coches, como los aranceles al aluminio y al acero, materias a las que pronto se unirán los fármacos, ha dicho. Ese posible arancel a los artículos farmacéuticos no sería buena noticia para España porque es uno de los productos que más vendemos a Estados Unidos.
-Redacción-