El tirador de Washington tenía en el punto de mira a los miembros de la Administración Trump
Cole Tomas Allen, californiano de 31 años, ha dejado claro en un manifiesto que sus objetivos eran los miembros del Gobierno, exceptuando a Kash Patel, el director del FBI
El agresor Cole Tomas Allen, de 31 años, carecía de antecedentes. Su perfil estaba muy lejos de situarse en el radar de las Fuerzas de Seguridad. Californiano, ingeniero mecánico, licenciado en el prestigioso Instituto Tecnológico de California Caltech, era desarrollador de videojuegos y profesor de adolescentes a tiempo parcial. Un ciudadano ejemplar, a simple vista, hasta el punto de mercer el nombramiento de Maestro del Mes, en diciembre de 2024.
De sus posiciones ideológicas se sabía que, en 2024, donó 25 dólares para la campaña de la candidata demócrata Kamala Harris. Poco más. Lo cierto es que, en silencio, en los últimos años había larvado un odio profundo contra el Gobierno de su país. En un manifiesto encontrado en su ordenador, Allen explica que al abrir fuego en el hotel Hilton de Washington tenía en su punto de mira a los miembros de la Administración, desde los cargos más altos hasta los más bajos. Todos excepto Kash Patel, el director del FBI.
En el texto, enviado a sus allegados diez minutos antes del tiroteo, según ha publicado el New York Post, no cita a Donald Trump, pero dice textualmente: "No quiero seguir permitiendo que un pedófilo, violador y traidor me manche las manos con sus crímenes".
El fiscal general de Estados Unidos, Todd Blanche, ha confirmado a varias cadenas de televisión que los objetivos del tirador eran los cargos de la Administración, incluido, probablemente el presidente Trump.