Desembarco del Hondius: un operativo sin riesgo para la población civil
El Gobierno intenta transmitir tranquilidad asegurando que todas las zonas por las que van a transitar los pasajeros desembarcados están aisladas
El reto es enorme: garantizar la seguridad de un dispositivo sin precedentes para evacuar a ciudadanos de 23 países. En el puerto de Granadilla de Abona, en Tenerife, se ultiman los preparativos de una coreografía de máxima alerta que no puede fallar. La llegada del Hondius se espera entre las cuatro y las seis de la madrugada de este domingo. Fondeará dentro de la dársena, asistido por un remolcador. Ya con la luz del día, el operativo comenzará con un control sanitario a bordo a cargo de los médicos de la OMS, presentes en el barco, y los enviados por Sanidad Exterior. "Se les hará un control exhaustivo para comprobar que siguen asintomáticos", ha explicado la ministra de Sanidad, Mónica García.
Una vez finalizado ese trámite, los pasajeros y parte de la tripulación (17 personas) comenzarán a abandonar el buque, en lanchas neumáticas, en grupos de cinco, organizados por nacionalidades. "“Irán desembarcando de forma escalonada y ordenada” por países. La previsión es que los españoles sean los primeros en hacerlo, ha añadido la ministra.
Cada grupo de viajeros que baje del barco lo hará cuando esté listo en el aeropuerto de Tenerife Sur el avión que les debe llevar a su país en el caso de los extranjeros y a Madrid los españoles.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlasca, ha dejado claro que todo el dispositivo se ha organizado para minimizar el riesgo de contagio. “El dispositivo de repatriación que hemos diseñado impide cualquier contacto con la población civil, que no va a correr riesgo alguno. Las zonas por las que van a estar aisladas. No va a haber ningún contacto con personal civil”, ha asegurado.