Preocupación por el futuro económico de los pueblos arrasados por los incendios
Muchos de los negocios que vivían de esos parajes se enfrentan a un porvenir incierto, porque va a costar recuperarlos
La naturaleza arrasada ante las llamas. Lo que antes era verde, ahora es todo negro. El fuego ha convertido lo que antes era paz y naturaleza, en cenizas y lágrimas. Y no solo eso, también afecta a la economía de los propios pueblos. El Paraíso del Tiétar, uno de los alojamientos rurales de la zona de Ávila, pierde parte de su encanto. Toda la fauna y vegetación, quemada. El pantano de San Juan, la playa de Madrid, también ha sido una de las grandes afectadas por el incendio. Barcos calcinados y el embarcadero hecho cenizas. Aunque ellos, los que veranean en la zona, no pierden la esperanza. El camping de San Martín de Valdeiglesias abrirá este fin de semana para intentar salvar lo que queda del verano.