Los precios de la energía, un problema grave para las pequeñas empresas
La gasolina, el gas y la luz alcanzan máximos históricos por la guerra de Irán
Hace ya 3 meses que Giovanni nota cómo las facturas de su restaurante han aumentado más de un 21 por ciento. "A nosotros nos suben todo lo que traemos al restaurante nos afecta. Especialmente, por ejemplo, la leche."
Una subida que, sin embargo, no puede repercutir a los platos que sirve a sus clientes. "Te vendo un plato de pasta a 32 euros, ¿quién me lo compra? Me haría daño con respecto a lo que podría ganar porque voy a empezar a ser caro."
Su manera de ahorrar es trabajar a medio gas: cierra uno de los salones para no tener que poner el aire acondicionado.
Hasta 1000 euros ha llegado a pagar Nabila en su última factura de gas. Hace 2 meses pagaba menos de 600 euros. "Más del doble. Porque aquí tenemos muchos aparatos encendidos, muchas horas y, claro, a la larga se nota."
Es un problema generalizado para las pequeñas empresas. En los últimos meses han sido testigos de un máximo histórico tras otro en los precios de la luz, el gas y los combustibles y las ayudas de la Comunidad Económica Europea no son suficientes.
Toca tirar para adelante recortando otros gastos para intentar mantener sus negocios abiertos.