El peligro de los suelos saturados de agua
Segú AEMET, desde diciembre, las precipitaciones representan un aumento del 127%, respecto al promedio normal
Con una lluvia constante e imparable, al terreno no le da tiempo a asimilar litros y litros de agua. “Llueve sobre mojado, por lo que se alteran las propiedades mecánicas del terreno, de su capacidad de carga y resistencia", nos asegura Roberto Espínola, del Colegio de Geólogos y Geólogas de Cataluña. Un terreno tan empapado, tan saturado que no puede absorber el agua y acaba saliendo de la misma tierra, como muestra este video de MeteoMadrid. En Cataluña se acumulan cientos de desprendimientos, lo que obliga a estabilizar un talud en Sant Sadurní o a apuntalar un muro en Martorell. "Si no hay un mantenimiento correcto de las obras de drenaje o de los elementos para aliviar la presión del agua es normal que las infraestructuras se vayan deteriorando”, alerta Javier Gallo, doctor en Ingeniería por la Universidad del País Vasco- Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV-EHU). Demasiada agua también afecta a cultivos, como los campos de hortaliza de Cádiz, que se ahogan. Se han beneficiado los que han visto resurgir el verde en lugares áridos como Lanzarote o Fuerteventura. Y también los embalses. Las reservas de agua están al máximo, para cuando no haya tanto exceso.