Los negocios de la zona de Grazalema sufren cuantiosos daños y pérdidas por las diferentes borrascas
Sus propietarios no ven claro cómo podrán volver a salir adelante cuando pasen estos episodios de lluvias
Miguel, junto a su familia y amigos, sacan todo el barro de lo que hasta hace apenas una semana era su taller. Llevaba 35 años en pie, nunca antes habían tal cantidad de pérdidas. Es autónomo y no sabe cuándo podrá volver a abrir. La misma situación vive la empresa de camiones de Pedro. Todo lo que ha arrastrado el agua ha hecho que la carretera de acceso esté bloqueada convirtiendo toda una vida de trabajo en una finca aislada y destrozada. La zona de Grazalema ha sido de las más afectadas por las diferentes borrascas. Ese es el motivo porque el que, desde el pabellón de Ronda, José María piensa en los dos restaurantes que tiene allí. Productos como los de la carnicería de David, que para evitar que se pierdan, ha donado a los desalojados. Como resultado de unas lluvias que como mínimo tendremos hasta el fin de semana.