Naufragios sin dueño: el rastro del temporal encalla en Mallorca
Los propietarios de barcos varados eluden el coste de retirarlos mientras crece el impacto ambiental en la costa
El tren de borrascas ha dejado una consecuencia visible en la costa de Mallorca: al menos seis embarcaciones varadas y abandonadas por sus propietarios porque el propietario no tiene los medios para afrontar el coste de retirada de los restos.
Uno de los casos es un yate de lujo de 30 metros de eslora. Uno de los dueños vende su parte por 1 euro para no responsabilizarse de su extracción. El comprador se convertiría en el nuevo propietario de esa embarcación con todos sus derechos y obligaciones, entre ellas la carga adicional que supone la remoción de los restos.
Las consecuencias medioambientales pueden ser preocupantes, por ello las organizaciones ecologistas exigen la retirada rápida a las administraciones. Piden que se cree un protocolo claro entre las administraciones para que cuando una embarcación acabe en este estado no se tarde 8 meses en retirarla.
El abandono acaba siendo un coste municipal nada despreciable. En Pollença, su Ayuntamiento ya lleva destinados cerca de cien mil euros, a costa de los impuestos de los residentes.
El Ayuntamiento de Calvià ya tuvo que dedicar 80.000 euros de su presupuesto para retirar de su playa un yate de lujo. Ahora, con la temporada a la vuelta de la esquina, tienen otro barco, un velero centenario, varado en la misma playa. Se ha abierto un crowdfunding para conseguir recuperarlo y que vuelva a navegar.