El mundo mira hacia las renovables en plena crisis energética por la guerra en Irán
Uno de los desafíos es la gran cantidad de terreno que se necesita para instalar placas solares
La energía fotovoltaica quiere echarse al mar por primera vez en España. Probará las aguas del Mediterráneo con un proyecto piloto que preparan en el astillero de Vigo. La solar es una renovable que necesita mucho terreno para su instalación. China ya tomó la delantera en el sistema de paneles flotantes. Aquí los tenemos en agua dulce. Pero la salada conlleva otros retos. Para contrarrestar el impacto medioambiental se colocarán diez metros por encima del nivel del mar y entre placas habrá una separación de hasta cien metros. En países donde ya funciona se ha comprobado la aparición de un nuevo ecosistema submarino. La fotovoltaica lista para mantenerse a flote.