Las gasolineras y los conductores se preparan para una subida inevitable
Los expertos creen que habrá que esperar unos días hasta conocer el alcance real
Fila de coches por la mañana en una gasolinera de bajo precio en Sestao, Vizcaya, que obliga a los operarios a tener que controlar el tráfico alrededor de sus instalaciones, reflejo de tanta incertidumbre ante unos precios que auguran subidas. No solo los particulares, los profesionales también comienzan a desesperarse al llegar a las gasolineras. Pero entre precavidos y pesimistas, nos preparamos para lo inevitable si el conflicto en Irán se alarga demasiado: una situación inflacionaria. Habrá que estar atentos a los presuntos abusos en los precios, ante un conflicto que ya tiene en los consumidores sus víctimas colaterales.