Casas en mal estado y contratos con cláusulas abusivas son características de las viviendas sociales de Sareb
El denominado "banco malo" está gestionado de manera privada por fondos y bancos, aunque su patrimonio es público
Casas en mal estado y contratos con cláusulas abusivas son características de las viviendas sociales de Sareb, el denominado "banco malo". Sareb nación en 2012 con la crisis financiera, aunque parte de su capital social era del Estado siempre ha sido gestionado por bancos y fondos de inversión. En 2022, cuando el Estado, que siempre fue avalista, tuvo que asumir la deuda (casi 35.000 millones de deuda pública), algunas viviendas se dieron al alquiler social. Pero muchas de ellas no están bien mantenidas y los contratos tienen cláusulas abusivas, según denuncian los sindicatos de vivienda que negocian con las gestoras, intermediarias, que se encargan de negociar con los inquilinos. Un ejemplo de esta situación la hemos encontrado en Casarrubuelos, en un edificio donde los vecinos, tras tres largos años de lucha, consiguieron contratos con la Sareb. Pero lejos de lograr la tranquilidad, su situación no ha mejorado.