El caos ferroviario se traslada a las carreteras catalanas
Autovías colapsadas y un servicio de buses desbordado ante los problemas de Rodalies
Las autovías de Barcelona se congestionan ante las incidencias que acumula el caos ferroviario de Rodalies. Porque los más de 400.000 usuarios que recurren diariamente a los trenes buscan otras alternativas. Algo que se traslada, inevitablemente, a las carreteras. La inestabilidad del servicio de trenes hace que los usuarios recurran al transporte público. En concreto, a los autobuses. Por eso hoy, decenas de paradas acumulaban colas poco habituales. El Govern ha reforzado este fin de semana en un 175% la oferta habitual y se ha incrementado la frecuencia de buses en las inmediaciones de la Gran Vía. Pero no ha sido suficiente para absorber la demanda. Esta crisis ferroviaria se ha saldado hoy con retenciones de hasta 15 kilómetros a primera hora de la mañana.