El caos ferroviario frena el transporte internacional de mercancías
Todo ello se traduce en fábricas y empresas que tienen que ralentizar su producción
La empresa Railsider Mediterráneo tiene 23.000 toneladas de acero inmovilizadas. Sus instalaciones están situadas en Portbou, provincia de Girona, pero la empresa tiene sedes también en Barcelona y Sagunto. Están parados esperando a que vuelva a abrir la línea y solo mandan material urgente en camiones, una solución mucho menos eficiente. En el puerto de Barcelona también sufren las consecuencias de los cortes. El accidente de Gelida lo ha dejado prácticamente aislado. Si antes transitaban diez convoyes, ahora solo están transitando entre uno y dos. Esto dificulta la actividad empresarial de la zona. En otra empresa de Martorell con más de 300 trabajadores se plantean detener la producción. A sus instalaciones deberían llegar semanalmente dos trenes con materia prima que solo puede llegar por tren. Desde hace diez días no ha llegado ningún tren.