Apunto de cumplir 88 años, Maricarmen se enfrenta a su cuarto intento de desahucio el próximo miércoles

Un fondo de inversión compró el edificio en el que vive desde hace más de 70 años y la vendió a un segundo inversor que le sube el alquiler un 300%

20 de septiembre 2026 - 21:43

Lleva siete años peleando por quedarse en la casa en la que habita desde hace más de 70 años. Maricarmen, a punto de cumplir 88 años, se enfrenta el miércoles a su cuarto intento de desahucio. Un fondo compró el edificio donde vive, después lo vendió a otro inversor, que le quiere subir el alquiler un 300%. Una cantidad que Maricarmen, que ha trabajado 44 años, pero tuvo que jubilarse antes de la edad ordinaria de jubilación, no puede pagar con su pensión de 1.200 euros. Además, lleva más de 20 años subrogada al contrato de alquiler que firmó su padre en 1967, al que se subrogó su madre y, después, ella. La pelea, acompañada siempre por el sindicato de inquilinas, la llevó a los tribunales, donde ganó en primera instancia, pero un tribunal superior acabó dando la razón al inversor.

Entonces empezó lo peor. El primer intento de desahucio fue en octubre de 2025, entonces tenía más fuerza, vivía sola y era completamente autónoma. Pero ha pasado por otros dos, en junio y julio de 2026. Una presión que, asegura, le ha quitado la salud y postrado en una silla de ruedas, ha perdido fuerza, masa muscular, pero ella tiene claro que la fuerza se le ha ido en este último año.

Un bajón que no le impide seguir resistiendo, aunque, a veces, su cabeza prefiere olvidar...para no pensar en lo que ocurrirá en la próxima fecha de desalojo. El próximo miércoles 23 de septiembre. De nuevo no estará sola. Como tampoco es individual, insiste, su lucha. Piensa en colectivo y pide que, si a ella le obligan a salir de su casa, se quedarán con las paredes, dice, pero no con sus recuerdos, con sus cosas, cojan el relevo las personas que estén en la misma situación que ella. Ella ha encendido "la primera vela, si las demás no se encienden, asegura, la vela primera se apaga". El Sindicato de Inquilinas de Madrid ha organizado actos de apoyo y una acampada el martes, junto a su casa, en el barrio madrileño del Retiro.

Maricarmen es ya una activista por la vivienda, exige a los gobiernos que protejan a la gente, para que pueden ejercer su derecho a tener una casa, que no permitan a los especuladores comprar casas y que se pongan en funcionamiento todas las viviendas que hay vacías en Madrid. Mientras las personas se quedan en la calle.

Atlas News
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