La alta velocidad acumula retrasos por las incidencias
La línea Madrid-Barcelona, la más afectada
Con tantas incidencias, la alta velocidad se ralentiza. La reducción de velocidad en varios tramos por razones de seguridad está alargando los tiempos de viaje, en especial en el trayecto entre Madrid y Barcelona. El resultado son unos pasajeros cada vez más descontentos. La alta velocidad no atraviesa su mejor momento, pero el Gobierno defiende sus virtudes y sigue adelante con su idea de que los trenes circulen a 350 hora en la línea Madrid-Barcelona. Insiste en que la línea está diseñada para esa velocidad punta y que se aprovechará la renovación que empieza este año para cambiar los elementos que hasta ahora impiden circular más rápido.