El abono orgánico podría abastecer a todo el sector primario en España sin necesidad de importar fertilizantes
La gestión de las eyecciones de los animales puede pasar de ser un problema a una oportunidad, de un gasto a un ingreso
El bloqueo del estrecho de Ormuz, no sólo perjudica al sector primario por el encarecimiento del gasóleo, también por los fertilizantes. Pero hay explotaciones agrarias que están protegidas, gracias a plantas donde convierten los purines y los excrementos de los animales en compost, abono orgánico. En Lleida encontramos una de estas plantas, que pusieron en marcha 150 familias, que además de abono orgánico es capaz de producir electricidad y gas. Nos lo explica Jaume, que es además responsable de ganadería de COAG.
De esta manera, lo que es un problema logístico, qué hacer con los residuos de los animales, se convierte en una ventaja. Una explotación media de porcino, de 4.000 cerdos, genera un valor en abonos de 49.000 euros, 31.500 de margen neto. De manera que lo que para muchos es un coste, puede convertirse en una oportunidad para autoabastecernos y no depender de los problemas geopolíticos. Ahora mismo, España compra fuera el 60 por ciento de los fertilizantes, lo que supone un sobrecoste de mil millones de euros.
En los cultivos intensivos es donde más se nota, gastan entre 80 y 250 euros más por fertilizar cada hectárea por el bloqueo. Pero tenemos una ventaja geopolítica en nuestras manos, que nos ofrece proximidad, indenpendencia frente al gas y a las rutas comerciales. España tiene suficiente cabaña ganadera para generar el abono que necesita nuestro sector primario. Se trata de abonar nuestros campos, con nuestra cabaña ganadera y olvidar los abonos químicos, los minerales, más caros y que compramos fuera.