París digiere la derrota de Francia ante España en el Mundial
Los aficionados galos lamentan la falta de acierto de 'Les Bleus' y tendrán que contentarse con el tercer puesto
Las calles de París pasaron de la máxima expectación al silencio y la resignación este martes, coincidiendo con la celebración del Día de la Bastilla. Las esperanzas de la afición francesa de alzar su tercer trofeo mundial se desvanecieron tras la derrota de Les Bleus por 2-0 ante España en el partido de semifinales de la Copa del Mundo. Los bares y cafeterías de la capital francesa, abarrotados de seguidores que lucían los colores nacionales, se convirtieron en el reflejo del sufrimiento deportivo. Los rostros de decepción, los ojos cubiertos con las manos ante las ocasiones falladas y los suspiros marcaron una noche en la que España dominó el encuentro con goles de Mikel Oyarzabal y Pedro Porro, logrando así su billete para una final mundialista por primera vez desde 2010.