Lamine Yamal no olvida el barrio que lo vio crecer
El joven de Rocafonda se ha ganado el respeto de la multitud por unas características “desequilibrantes en su estilo de juego”
Con tan solo 19 años, Lamine Yamal se ha convertido en la gran estrella del fútbol actual. Rocafonda, un barrio obrero y multiétnico en la ciudad costera de Mataró, en Barcelona, fue el lugar que lo vio crecer. Allí vivió durante varios años, desarrollando unas habilidades futbolísticas que le llevarían en el futuro al estrellato. El mítico gesto del 304 que hace al marcar goles se corresponde a los últimos dígitos del código postal de Rocafonda. Yamal no se olvida de sus raíces, aunque el barrio tampoco de él. Allí, el orgullo y la emoción de los residentes se hace notar en cada esquina, rindiéndole homenaje y reconociendo su gran talento. Un futbolista que se ha ganado el amor de las multitudes pero, sobre todo, el de su barrio.